¿Qué factores favorecen el aprendizaje infantil? ¿Cómo podemos ayudar a los niños a aprender y a estudiar de una manera óptima? ¿Qué elementos debemos tener en cuenta para crear un entorno adecuado y un clima favorable, en el que los peques desarrollen el interés por el aprendizaje?

A veces, las madres y los padres nos encontramos con un verdadero problema a medida que nuestros hijos crecen. Ya que, casi sin darnos cuenta, pasan de ser bebés a traer deberes para casa. Y a esto se suma que en el colegio no existe una asignatura como tal que les prepare para aprender, estudiar o hacer tareas escolares. Yo soy partidaria de incluir en los programas educativos, técnicas de estudio, recursos y herramientas que favorezcan el aprendizaje. Y es que, es muy necesario que los niños aprendan bien a gestionar todo esto, para evitar frustraciones, inseguridad, poca autoestima, desinterés, desmotivación, bajo rendimiento escolar, etc.

Por eso, como madre, docente y futura pedagoga que soy, tanto en el post de hoy como en publicaciones posteriores, trataré este tema en profundidad, para que otros padres y madres puedan disponer de herramientas  y recursos a la hora de gestionar el aprendizaje de los niños.

En concreto, hoy te explico diez factores que favorecen el aprendizaje infantil, y que van a permitir a los niños estudiar de una manera óptima:

1. Disponer de un espacio propio, ordenado, confortable y tranquilo es fundamental. En este sentido, en primer lugar, es recomendable tener un escritorio amplio y bien organizado. En segundo lugar, disponer de una silla cómoda es muy importante. Entre los distintos modelos que nos ofrece el mercado, podemos escoger sillas ergonómicas para los más pequeños, y para los niños mayores y adolescentes, sillas para gamer, que no se utilizan sólo para jugar a videojuegos, sino que están pensadas también para pasar muchas horas sentados frente el ordenador, estudiando, haciendo tareas, navegando en Internet, utilizando apps educativas, etc. En tercer lugar, tener estanterías y cajoneras, para que el niño pueda organizar sus materiales de trabajo. Y por último, disponer de una iluminación adecuada, a ser posible que sea natural, y tener lámparas con bombillas aptas para estudiar o pasar muchas horas frente al ordenador.

2. Estar bien física y mentalmente es muy importante a la hora de aprender y estudiar. Para ello, es fundamental, hacer algo de ejercicio durante la semana, comer saludablemente, llevar a cabo actividades relajantes, dormir bien, y también, disponer de tiempo para jugar o de ocio.

3. Una actitud positiva y un clima agradable, ayudan a mantener la calma y favorecen el aprendizaje. Es muy importante que las madres y los padres hablemos con nuestros hijos de experiencias positivas que hemos vivido a la hora de aprender. También, es fundamental que los niños no se sientan evaluados y juzgados continuamente por nosotros. La retroalimentación y las críticas constructivas son favorables. Y por supuesto, es muy importante trabajar con ellos las dificultades y los problemas que vayan surgiendo, que deberán enfocarse en  buscar soluciones. Por último, también podríamos tener en cuenta, en este apartado, el refuerzo positivo y la recompensa tras un esfuerzo y trabajo óptimo de los niños, que vemos que se mantiene en el tiempo. Por ejemplo, si consideramos que nuestros hijos están trabajando a conciencia, debemos hacerles saber lo orgullosos que estamos de ellos, dejarles más tiempo para el ocio, celebrar los objetivos que vayan alcanzando, etc.

4. La motivación es clave. Cada niño es diferente. A cada uno le interesan cuestiones distintas. Por ello, como padres, debemos tratar de descubrir qué es aquello que les gusta y les motiva para utilizarlo a su favor, e incluirlo a la hora de estudiar y aprender. Por ejemplo, podemos preparar una actividad sobre la materia que tengan que estudiar, en la aparezcan los personajes de su serie favorita. De este modo, conseguiremos motivarles, y estoy segura de que esa lección no la olvidarán.

5. Mostrarnos como modelos de referencia creativos para que los niños también lo sean. El pensamiento creativo y flexible es fundamental a la hora de aprender. Si nosotros, como padres, nos mostramos así, conseguiremos inculcárselo a nuestros hijos, porque acabarán reproduciendo nuestros patrones de conducta. Así, podemos dedicar parte de nuestro tiempo juntos haciendo tareas más creativas, o incluso, preparar actividades sorprendentes que estén relacionadas con las materias que están aprendiendo. Por ejemplo, podemos aprender ciencias naturales saliendo un día al campo y describiendo lo que vemos, o haciendo experimentos científicos; para practicar las matemáticas, hacer una compra online o invitar a nuestro hijo a acompañarnos al supermercado, son buenas opciones; para aprender ciencias sociales, podemos enseñarles a utilizar una brújula, o coger un mapa de nuestra ciudad e ir situando las cosas que conocemos; etc. Es bueno combinar este tipo de actividades con las tareas habituales del libro de texto, para que los niños no pierdan el interés y se desmotiven. Nuestro objetivo debe ser que disfruten aprendiendo.  Por eso, es positivo potenciar la creatividad infantil.

6. Adaptarnos a los ritmos y tiempos de cada niño es primordial. Para ello, es importante conocer bien a nuestros peques. Lo ideal es comenzar dedicando tiempos cortos al aprendizaje y al estudio, y no largas sesiones. Una vez que el niño se vaya acostumbrando, se podrán ir incrementando los minutos. Pero, siempre respetando sus ritmos. Lo mejor es marcarnos unos objetivos más realistas y sencillos al principio, y una vez que nuestros hijos los vayan consiguiendo, fijarnos metas mayores. Además, una vez que nos adaptemos a los ritmos y tiempos de los niños, es importante también planificar un horario, donde estarán incluidas no sólo las horas destinadas a aprender o a estudiar, sino también las de ir a clase, dormir, comer, jugar, relajarse, etc.

7. Evitar el perfeccionismo y aprender de los errores son dos elementos muy  importantes. Si los niños se exigen demasiado a sí mismos y tratan de hacerlo todo perfecto, conseguirán bloquearse y estarán sometidos a un nivel de estrés innecesario. Tener esta elevada presión no favorece el aprendizaje. Así que, como padres, por supuesto, debemos reforzar el buen rendimiento escolar, pero no debemos consentir un nivel de perfeccionismo exacerbado, porque es contraproducente para nuestros hijos. También, es importante hacerles ver el error, no como algo negativo, sino como un elemento necesario para el proceso de aprendizaje, y para desenvolvernos en nuestro día a día.

8. Reducir las distracciones es fundamental a la hora de aprender, estudiar o hacer deberes. Por eso, es muy importante, marcar desde el principio unas normas mínimas durante el tiempo destinado a realizar estas tareas. Por ejemplo, tener los juguetes, la televisión, el móvil (si disponen de uno propio), los videojuegos o el ordenador (siempre que no sea necesario para la actividad que estamos realizando) en otra habitación. Como en el horario previo que hemos hecho (punto 6), ya hemos destinado tiempo para el ocio, tenemos que dejarlo patente. Es importante también, que la ventana de la que obtenemos la luz natural (punto 1) esté en un lateral o en la parte de atrás, para evitar distracciones que puedan venir de la calle.

 

9. Que los niños estén lo más concentrados posible es un factor clave. Nosotros, como padres, somos los que más conocemos a nuestros hijos. En este sentido, debemos ir observando en qué momentos del día la concentración es mayor para que aprovechemos mejor el tiempo.  Se suelen considerar buenos horarios, primera hora de la mañana o de la tarde. Pero, como os comento, depende de cada niño. Lo ideal es observar a nuestros hijos e irnos adaptando a ellos. También es muy importante para favorecer la concentración, evitar distracciones ( como veíamos en el punto 8) y la multitarea. Aunque tanto niños como adultos seamos capaces de hacer varias cosas a la vez, en lo referente al aprendizaje y al estudio, es mucho mejor enfocarnos en una sola cosa y centrar nuestros esfuerzos en ello.

10.  Fomentar el aprendizaje activo es fundamental a la hora de que los niños comprendan lo que están aprendiendo. Si se dedican sólo a memorizar datos, la mayoría de las veces, no entenderán bien la materia que están estudiando. Para favorecer este tipo de aprendizaje, es bueno desglosar enunciados y preguntas; reflexionar y dialogar con ellos sobre lo que han aprendido; hacer visualizaciones, tormenta de ideas y mapas mentales de aquello que estudian; dejarles tomar la iniciativa y hacer cosas solos; trabajar la escucha activa, etc.

Y hasta aquí llega la publicación de hoy, sobre diez factores que favorecen el aprendizaje infantil. Espero que os haya gustado y que os resulte útil. Seguiremos profundizando sobre este tema más adelante.

Mientras tanto, os invito a dar un paseo virtual por el blog para descubrir el resto de secciones.

¡Gracias por estar ahí!

¡Besos y saludos creativos!

También puede interesarte...

Pin It on Pinterest

Suscríbete y no te pierdas nada.

Recibe en tu email novedades, regalos y promociones exclusivas.

mailing by Mailrelay

¡Te has suscrito correctamente!