¿Cómo estimular correctamente a un bebé? Esta pregunta me la he hecho a mi misma, desde que nació mi hijo Yago, cientos de veces. Tal vez por deformación profesional, ya que soy profesora y futura pedagoga. No lo sé. Pero, he visto casos cercanos de sobreestimulación, y de todo lo contrario. Por eso, he decidido escribir este post, para dar mi visión como profesional y como madre, y porque es una cuestión importante para el desarrollo de nuestros hijos, en edades tempranas.
Una estimulación adecuada en los bebés es imprescindible, ya que su correcto desarrollo depende de ello. Pero, no es una tarea fácil. A veces nos pasamos. Y otras veces, no llegamos. Tampoco tenemos una varita mágica para saber donde está el término medio. Por un lado, la falta de estimulación puede provocar retrasos en el gateo, el habla e incluso en la coordinación y realización de movimientos. Pero, por otro lado, también hay que tener en cuenta que la sobreestimulación puede ser contraproducente, producir problemas en el crecimiento, así como suprimir la iniciativa propia del bebé.
Con este panorama ¿Cómo debemos comportarnos los padres? ¿Cómo debemos estimular correctamente a un bebé para que tenga un buen desarrollo y crecimiento? Ante la duda, siempre que me preguntan, aconsejo utilizar el sentido común, la creatividad y la mesura, pero teniendo en cuenta las recomendaciones de los expertos.
Y respecto a la estimulación, como os voy a contar a continuación, no hacen falta recetas milagrosas. Pues, trabajando mínimamente con el afecto, el cariño, el contacto, la comunicación y los sentidos, tenemos medio camino recorrido.
Desde que nace, el niño recibe la estimulación procedente del afecto espontáneo de sus progenitores. Cuando el recién nacido llega a los brazos de sus padres, él mismo, de manera natural, se encarga poco a poco de comunicarse con ellos, a través de sus gestos, que serán cada vez más significativos. Por su parte, la madre y el padre, también de manera espontánea, le aportan el cariño y la atención necesarios para su progreso adecuado.
Las miradas, los gestos con las manos o los sonidos del bebé, transmitirán poco a poco sus necesidades, las cuáles serán cubiertas de manera instintiva por los padres. Es por eso que cantarle, hablarle, tocarle, moverle, reír y jugar con él son reacciones completamente espontáneas, que sin una intención premeditada, contribuyen a la estimulación en su justa medida, y por tanto, al desarrollo óptimo del bebé.
También, contribuyen a una correcta estimulación el simple hecho de abrazar al pequeño, darle el pecho o incluso masajearle para aliviar molestias estomacales o cólicos.
Es curioso cómo muchas de las cosas que hacemos a diario con nuestros bebés, y que forman parte de nuestra rutina o que nos salen solas, por instinto, están favorenciendo su estimulación, sin que lo sepamos, sin que seamos conscientes de ello. Es por eso que, la mayoría de las veces no es necesario realizar grandes actividades o juegos en exceso. Porque si, a veces, sólo con vivir el día a día es suficiente, evitaremos sobreestimular a nuestro pequeño.
En el tiempo que llevo como madre, en mis años de experiencia como profesora, y desde que estudio Pedagogía en la actualidad, me he dado cuenta de que son muchas las corrientes de pensamiento y las investigaciones en busca de métodos para saber cómo estimular correctamente a un bebé.
¿Sabéis en qué coinciden la mayoría? Pues, en que se ha podido comprobar la eficacia de la música como estimulante. Y este dato me encanta. Los que me seguís desde hace tiempo sabéis que yo estudié solfeo y piano, y siempre os cuento la cantidad de beneficios que tiene la música en las personas, para las enfermedades, para la mente… Por eso, no iba a ser menos en la cuestión de la estimulación de nuestros bebés.
Y es que el uso consciente de la música favorece el desarrollo cerebral del niño y ayuda a estimular algunas capacidades, de forma que permite un mejor aprendizaje a posteriori. Asimismo, produce efectos de relajación y concentración, favorece la creatividad, el desarrollo lingüístico, la coordinación, la respiración e incluso el ritmo cardíaco.
Es por todos estos motivos que la música se utiliza desde el embarazo y se extiende durante toda la infancia. Para los peques es super recomendable divertirse, hacer actividades y juegos con ella, cantar o bailar.
Como hemos visto, una estimulación temprana y adecuada con nuestros bebés, se puede trabajar a través de actividades cotidianas, instintivas y sensoriales muy suaves, naturales, espontáneas. Siempre teniendo en cuenta, no excedernos, para evitar sobreestimular a los pequeños.
De todas formas, ante la duda de si lo estaremos haciendo bien o no, o si tenemos la más mínima sospecha de que nuestro bebé pueda tener comportamientos extraños respecto a la cuestión que abordamos hoy, yo siempre recomiendo leer mucha bibliografía y artículos especializados, para documentarnos correctamente, y por supuesto acudir a los profesionales que ayuden a diagnosticar, si fuese necesario, y a tratar cualquier problema relacionado con el crecimiento y desarrollo del niño.
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Y hasta aquí, la publicación de hoy sobre cómo estimular correctamente a los bebés. Espero que os haya resultado útil y haya despejado algunas dudas. Seguiremos tratando cuestiones similares en la sección de maternidad creativa. Y aprovecho para adelantaros que, la semana que viene os voy a hablar sobre un espectáculo sensorial para bebés muy recomendable, al hilo del tema de hoy.
¡Gracias por estar ahí cada día!
¡Besos y saludos creativos!



