Ya ha llegado el frío, y con él, tendemos a hacer más planes caseros en familia. Por eso, hoy quiero contaros algunas ideas para jugar en casa con los peques, durante el otoño y el invierno.

En concreto, en esta publicación, me gustaría recomendaros uno de nuestros juguetes preferidos. Y es que, desde que se lo regalamos a mi hijo Yago, al cumplir tres años, ha jugado infinidad de horas, tanto él sólo, como en familia o con amigos y amigas. Me refiero a nuestra cocina de juguete, un juego que nos encanta por todas las posibilidades lúdicas y didácticas que ofrece.

Con las cocinas de juguete, los niños y las niñas, a través del juego simbólico, comienzan a experimentar, a intercambiar roles y a recrear situaciones de la vida cotidiana. Así, aprenden a conocer y a comprender mejor el mundo que les rodea.

En la Escuela Infantil de Yago tenían una cocinita, y os aseguro que era el juguete preferido de todos los peques, con diferencia. Por eso, decidimos comprarla también para casa. Y, la verdad es que fue todo un acierto.

 

cocina juguete juego simbólico

 

Además, en nuestro caso, complementamos el regalo con alimentos hechos de madera, y accesorios para la cocina, como platos, vasos, cubiertos o sartenes, elaborados con el mismo material. De este modo, las posibilidades lúdicas que ofrece este juguete, a través del juego simbólico, son mucho mayores. Los niños y las niñas pueden crear su propio restaurante imaginario, inventar las recetas más divertidas o preparar una rica merienda para sus invitados, entre otras muchas cosas.

Pero, además de la parte lúdica, desde un punto de vista pedagógico, los juegos simbólicos son una herramienta fundamental que favorece el desarrollo cognitivo, emocional, social y físico, de nuestros peques.

Por eso, en este post, voy a contaros muchos de los beneficios lúdicos y didácticos que podemos encontrar en la cocina de juguete, a través del juego simbólico. Además, si estáis pensando en comprar una para vuestros hijos o hijas, también voy a daros algunas ideas, que os pueden ayudar a escoger la opción que mejor se adapte a vuestras necesidades.

 

La cocina de juguete: un juego simbólico con infinidad de posibilidades para los peques.

Con una cocina de juguete, unos cuantos accesorios y muchas ganas de jugar, nuestros niños y niñas pueden convertirse en cocineras, camareros o clientes, sin ni siquiera salir de casa.

Y es que, el juego simbólico les permite, por un lado, recrear situaciones cotidianas, como ir a comer a un restaurante, ir al supermercado, elaborar recetas o invitar a merendar a amigos o familiares. Y, por otro, jugar a intercambiar roles. Por ejemplo, cuando jugábamos mi hijo y yo con la cocina de juguete, a veces, mi peque era el cocinero y yo la clienta que entraba a su restaurante; y otras veces, cambiábamos los papeles.

A través de esas situaciones imaginarias, los niños y las niñas aprenden, entre otras muchas cosas, a conocer y a comprender mejor el mundo que les rodea, a interactuar con los demás y a ponerse en el lugar de otras personas.

 

Aprender jugando es la mejor forma de aprendizaje para niños y niñas.

No me cabe ninguna duda de que la mejor forma de aprendizaje para los niños y las niñas es a través del juego.

En concreto, con respecto al tema que nos ocupa hoy, las situaciones que recrean los peques, a través del juego simbólico, son puro aprendizaje de acciones cotidianas, que van a desarrollar en su día a día. Por ejemplo, entre otras muchas cosas, aprenden a coger la cuchara, a poner y quitar la mesa, a fregar cubiertos, a cocinar con los adultos o a acompañarnos al supermercado.

 

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Además, este tipo de juego es una gran oportunidad para despertar su interés por cocinar, por probar alimentos nuevos, y para fomentar en ellos el concepto de alimentación saludable.

Incluso, lo que aprenden en estas situaciones lo pueden aplicar a otras áreas de conocimiento y en su vida diaria. Por ejemplo, les ayuda a realizar acciones como pensar, ordenar o planificar, a mejorar la comunicación y la expresión oral, a hacer operaciones matemáticas sencillas, a ser más autónomos, a participar en otras tareas del hogar, etc.

 

Un juego que fomenta la creatividad y la imaginación.

Es indiscutible que este tipo de juego fomenta la creatividad en nuestros peques, así como el pensamiento divergente. Y es que, junto a su cocina de juguete, sus accesorios y alimentos, tan sólo tienen que dar rienda suelta a su imaginación, y un mundo nuevo de posibilidades se abrirá en su mente.

En este sentido, pueden convertir su cuarto de juegos en su propio restaurante, y que sus peluches o muñecos sean los comensales o parte de su equipo de trabajo. También, crear todo tipo de recetas divertidas, solos o en familia. O, tal vez, podemos trasladarnos juntos a un supermercado imaginario para hacer la compra de la semana.

En definitiva, la imaginación y la creatividad no tienen límites. Y más, cuando se trata de niños y niñas.

 

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Un juguete que mejora la motricidad y aumenta la autonomía de los peques.

Como hemos mencionado anteriormente, a través del juego simbólico con la cocina de juguete, los peques pueden aprender, por ejemplo, a coger los cubiertos de manera correcta. Esto es algo fundamental porque les aporta autonomía para que, poco a poco, puedan comer solos.

Pero es que, además, al mejorar la motricidad en las manos y en los dedos, también, podrán empezar a realizar otro tipo de actividades necesarias en su vida diaria. Por ejemplo, cepillarse los dientes, hacer trazos con una pintura o abrocharse un botón. Todo ello, les va a ayudar a mejorar su autonomía.

 

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Un juego que fomenta el desarrollo cognitivo y las competencias lingüísticas y matemáticas.

El juego simbólico, a nivel cognitivo, fomenta en los peques el desarrollo del pensamiento abstracto, y aprenden a reflexionar, planificar y organizar distintas acciones, en determinadas situaciones. Además, comienzan a razonar, a concentrarse, y a aplicar lo aprendido en otras áreas de conocimiento.

Como hemos comentado, a través del juego simbólico, se desarrolla, en los niños y las niñas, la competencia lingüística. Pues, aprenden a comunicarse con los demás, a exponer sus ideas, y, con ello, mejora la expresión oral. Además, adquieren vocabulario nuevo. En este caso concreto, palabras que hasta ahora desconocían, relacionadas con la alimentación.

Por otra parte, también se trabaja la competencia matemática, ya que aprenden a contar los cubiertos que necesitan para los comensales que acuden a su restaurante, a repartir y dividir la comida en los platos, o a comprender que cada receta requiere unos tiempos diferentes.

En definitiva, mientras juegan van aprendiendo a realizar operaciones matemáticas sencillas.

El juego simbólico favorece el desarrollo social y emocional.

 

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Gracias al intercambio de roles, los peques aprenden a ponerse en el lugar de los demás, a ver las cosas desde otro punto de vista, y a desarrollar su capacidad para empatizar.

Además, con el juego simbólico también aprenden a trabajar en equipo, a respetar turnos, a dialogar, se refuerza el sentimiento de pertenencia al grupo y mejora su autoestima.

Estas habilidades sociales y emocionales que adquieren cuando son pequeños o pequeñas, les acompañan durante su desarrollo, y a lo largo de toda su vida.

 

Cómo escoger la cocina de juguete que mejor se adapta a nuestras necesidades.

Además de todos los beneficios lúdicos y didácticos que hemos visto a lo largo de esta publicación, a la hora de escoger la cocina de juguete que mejor se adapte a nuestras necesidades, también hay que tener en cuenta otras cuestiones.

En este sentido, es muy importante tanto el espacio con el que contamos en casa, como el presupuesto del que disponemos. Por suerte, hay una gran variedad de modelos. Así que, seguro que podéis encontrar vuestra cocina de juguete.

Con independencia del precio o la medida, yo os recomiendo, además, que apostéis por materiales sostenibles. Por ejemplo, podéis optar por la madera, en lugar del plástico, tanto para la cocina de juguete como para los accesorios.

Y hasta aquí llega la publicación de hoy. Espero que os haya gustado, y que os haya resultado útil el contenido. Os recomiendo las cocinas de juguete, un plan en familia perfecto para jugar en casa con vuestros niños y niñas, durante las tardes de otoño e invierno.

Antes de despedirme, os animo a dar un paseo virtual por el blog, donde, tal vez, encontréis más información de vuestro interés.

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